Un año termina, otro empieza y con emociones encontradas vuelco mi intención hacia el interior de mi SER para agradecer las generosas bendiciones del año que que dejo atrás y las desconocidas bendiciones que me esperan escondidas en el año que llega.

Hace algún tiempo la llegada del año nuevo me generaba algunos niveles de estrés, no solo por mi obsesión frenética de tener unas fiestas perfectas a golpe de agendas milimetricamente organizadas para cumplir con todos los compromisos, sino también por la frustración que se sucedía cuando al revisar balances del año se hacia tangible el fracaso en la mayoría de mis propósitos propuestos en el mes de enero anterior.

Recuerdo como todos los enero me vestía mi súper-traje de roles y con firmeza elaboraba una lista de propósitos que por lo general eran tan exigentes y sin contexto que ya antes de terminar el mes los había abandonado, pues estaba emocionalmente exhausta y mentalmente paralizada.

Revisando mis diarios personales pasados encontré largas listas de deseos, …este año:

  • Adelgazaré 15Kg,
  • Aprenderé ingles,
  • Comenzaré a pintar de nuevo,
  • Haré la reforma de los armarios,
  • Escribiré un libro,
  • Aumentare mis ingresos,
  • Practicaré Yoga.

Esta demás decir que no se cumplieron y en un análisis retrospectivo creo que se debió a mi necesidad inmediata de transformación instantánea más la expectativa de querer abarcar demasiadas cosas a la vez.

Fue así como llegue a mi ahora!. Hoy en día ya no hago listas de propósitos cargadas de expectativas y te invito a romper las tuyas. Ya no las necesitarás más porque nos embarcaremos en la aventura de crear nuestro propio ritual libre de formas pre-establecidas y en el que volcaremos nuestro enfoque hacia nuestro mundo interior, re-conectando con el placer de cada pequeño instante.

Como buena auditora que soy, adoro la planificación, y si de mi vida se trata pues más todavía, posiblemente por eso me costo tanto romper mis listas de año nuevo y fue así como transforme el hábito en un ejercicio de ensoñación para crear el mañana.

Con el tiempo he logrado construir esos momentos en los que recreo y centro mis emociones e intenciones, es un ejercicio maravilloso de visualización que me permiten conectar con la Gratitud de mi Ahora! y la co-creación de mi futuro llenando de entusiasmo e inspiración mi espíritu. Acepta el reto de fluir en un ejercicio de visualización e imaginar un año de sueños.

Frase del mes:

¨Y ahora demos la Bienvenida al año nuevo, repleto de cosas que nunca han sido.¨

Este ritual de visualización debe ser una velada dedicada a soñar en las semanas y meses por venir, y en como te gustaría vivirlos. Deleitate en ellos. Valóralos. Siéntete a gusto con el futuro aunque sea incierto. Despójate de los condicionamientos de tus circunstancias actuales, sean estas económicas de salud o cualquier otras.

Acurrúcate en tu sillón favorito, pon música relajante, bebe algo festivo, si tiene burbujas mejor ya estas crecidita :) y ve encendiendo despacio 12 velas, una para cada mes.

Paso a paso:

Sin-título-2

Mientras enciendes la primera, pregúntale al mes de enero si quedan viejos deseos que hacer realidad a fin de poder cerrar ciclos y continuar adelante.

Sin-título-3Pregúntale a febrero que ritual cotidiano nuevo puedes incorporar a tu rutina diaria o semanal que conlleve cuidar de ti misma.

 

Sin-título-4

Pregúntale a marzo que nuevo sueño esta madurando tu imaginación. Sé creativa y curiosa con tus preguntas.

 

Sin-título-5Imagina abril con el olor de la llegada de la primavera y la explosión de colores brillantes en tus ojos. ¿Que te ves sintiendo, haciendo, saboreando, oliendo…?.

 

Así sucesivamente, cuando formules tus preguntas a cada mes, sea cual sea la respuesta que surja, práctica o extravagante, no la juzgues, actúa a partir de esa sugerencia. Es tu intuición quien te habla. Fíjate como te sientes después durante ese mes.

Lleva el registro de este ritual en un diario y regresa a el cada vez que lo desees, te encantará descubrir como se revela tu espíritu libre de sabiduría intuitiva en el transcurso de los 365 días que tenemos por delante.

Al principio puedes sentir que no fluye tu imaginación o que no encuentras las preguntas adecuadas. No te inquietes ni te presiones. Si esto te ocurre, tan solo pregunta a tu SER una palabra con la que te gustaría definir ese mes, escoge aquella con la que tu espíritu vibre de emoción y entusiasmo.

 

Descarga la plantilla para comenzar el reto.

Sueños y planes

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