No somos seres humanos intentando ser espirituales. Somos seres espirituales intentando ser seres humanos.

Jacquelyn Small

Nuestra espiritualidad abarca mucho más de lo que nosotras queremos admitir. Todo lo que hacemos fluye de nosotras como seres espirituales.

  • Cuando tomamos decisiones,
  • Cuando interactuamos con los demás,
  • Cuando lavamos los platos,

ahí en todos los momentos esta presente nuestra espiritualidad; en cada respiración, en cada pensamiento, porque nuestra espiritualidad es nuestra esencia misma, nuestra energía vital.

Sin entender por qué, veo con frecuencia como muchas mujeres intentan constantemente apartar su ¨yo espiritual¨ de su ¨yo cotidiano¨; quizás sea por la idea que tienen de la espiritualidad, palabra asociada con santidad, religión y/o condición de eclesiástico y por lo general no queremos que la santidad interfiera en nuestra vida cotidiana.

Conformamos un cuerpo físico y espiritual con infinidad de recursos interiores. Vivir de manera consciente y plena nos exige actuar. La vida no es un acontecimiento pasivo en el que no tenemos posibilidad de crear, ser, aprender, elegir.

No debemos temer o negar nuestra espiritualidad, debemos liberar nuestra autenticidad y poder personal.

Nuestra vida espiritual es energía vital en estado puro que se expresa a través de nuestro cuerpo físico. Somos un SER energético y físico a la vez.

Es importante que tengamos presente que nuestra ¨BIOGRAFÍA¨ se convierte en ¨BIOLOGÍA¨ y que nuestros estados de salud y bienestar dependen de la calidad de nuestra energía vital.Así que porque no comienzas hoy mismo a reconocer tu SER espiritual y alimentar positivamente tu poder personal.

Nada de lo que hago es demasiado pequeño o insignificante como para que deje de ser espiritual porque en todo lo que pienso, siento, hago y deseo esta presente mi energía vital.

Quizás esta sugerencia pueda serte útil:

Cada vez que inicies una actividad, como caminar por la playa, lavar los platos, elaborar el informe que presentarás en la reunión de grupo de la tarde, llevar a tus hijos al ballet o al fútbol; hazlo como si fuera la primera y la última vez que vas a tener esa experiencia. Esto te dará una perspectiva renovada y te proporcionará gratitud y entusiasmo en todo lo que hagas.

Gracias por SER/ESTAR/PERMANECER,

Con afecto,

Karla Alezard