Siento como si estuviera librando una batalla sin haber declarado ninguna guerra.¨

Dolly Parton

A veces nos sentimos sobrepasadas por fuerzas externas a nosotras. Nos vemos inmersas en discusiones familiares o laborales que no hemos ni empezado ni propiciado y en las que sin duda no queremos participar, sin embargo las circunstancias parecieran tironear de nosotras para que demos solución.

Las personas involucradas nos narran con detalles una y otra vez lo sucedido buscando respuestas a preguntas, muchas veces realizadas desde el enfado y para las que no tenemos respuesta; cada versión con sus diferentes puntos de vista e interpretaciones solo nos ocasionan el desgaste de nuestra serenidad y energía interior.

Es en esos momentos en que el ego susurra a nuestro oído y nos conduce hacia la sensación de luchar, tomar partido, dar nuestra opinión o en el peor de los casos erigirnos como dueñas de la verdad con un veredicto o al menos intentar detener el conflicto a través de la mediación.

Debemos saber y reconocer que estas conductas lo único que consiguen es alimentar tales batallas. Realmente, si queremos contribuir a la solución solo debemos recurrir a nuestro poder personal de elección sobre la participación en el conflicto. Tenemos el poder personal de elegir no participar.

Es sorprendente comprobar cuantas batallas se disuelven cuando nadie participa en ellas. Cuando tengamos la sensación de estar sobrepasadas e involucradas en una batalla no olvidemos nuestro Poder Personal de elección.

Sé que pudieras estar pensando que ese es el camino fácil y para tu sorpresa y aunque te cueste creerlo la inacción es más difícil de transitar porque no da los pasos por el camino del ego sino por el camino del SER que implica compasión, perdón y unidad.

¨Vivir armoniosamente requiere disciplina para respetar nuestras acciones, palabras, emociones y pensamientos, la vida dentro y alrededor de nosotros¨

ese es el reto. Quédate con esta frase:

Ante una batalla. Puedo elegir no participar recurriendo a mi poder personal de elección.

Gracias por SER/ESTAR/PERMANECER,

Con afecto,

Karla Alezard