Eliminar el estrés con la respiración es la base de la relajación. La mayoría de las personas respiran inadecuadamente ya que aspiran y espiran hinchando la cavidad torácica, haciendo un mal aprovechamiento del aire.

Lo ideal es aprender a desarrollar la respiración abdominal, que es la forma natural en que trabaja nuestro aparato respiratorio cuando dormimos y la forma en que respirábamos de niñas. La adecuada respiración facilita el flujo de aire a los pulmones, y el aparato respiratorio funciona con toda su capacidad.

Ventajas de la relajación:

  • El organismo produce menos cortisol y radicales libres….
  • El estado de tranquilidad y serenidad que se consigue genera grandes cantidades de endorfinas.
  • Durante este proceso se respira mejor y todo el cuerpo se oxigena.
  • Disminuye el ritmo cardiovascular.
  • Se reduce el estrés.
  • Se ralentiza el proceso de envejecimiento.
  • Se genera lucidez y claridad mental.

Ejercicio de conciencia respiratoria:

Tapar el orificio derecho de la nariz con el dedo índice y hacer 10 inspiraciones y espiraciones con el orificio izquierdo. Repetir con el otro lado tras una pausa de 3 minutos. Hacer el ejercicio completo 10 veces.

Los ejercicios descritos a continuación sirven para reactivar y profundizar la respiración:

Ejercicio para practicar en casa:

Tumbada en el suelo boca arriba, flexionar las rodillas sobre el pecho y rodearlas con los brazos. Relajar las rodillas al inspirar y apretarlas contra el pecho al espirar. Repetir 5 veces.

Tumbada boca arriba, respirar profundamente mientras se estiran los brazos hacia atrás (llenando completamente los pulmones de aire). Después expulsar el aire de golpe, pronunciando un corto ¨ah¨. Al mismo tiempo que se expulsa el aire, llevar las rodillas hacia el tronco y sujetarlas con los brazos. Después estirar las piernas y relajar. Repetir el ejercicio 3 veces.

Ejercicio para practicar en el trabajo:

Sentada en una silla con los hombros relajados, colocar una mano sobre el vientre, inspirar profundamente hinchando el abdomen y luego espirar a fondo.

Los hombros no deben moverse y el pecho no debe inflarse con la respiración, sino solamente el vientre. Repetir este ejercicio varias veces hasta realizarlo de forma fluida y natural.

Mente en blanco para relajarse:

Dedicar 15 minutos diarios a relajarse tiene efectos altamente terapéuticos. Este ejercicio se puede practicar en cualquier momento y lugar:

En una postura que resulte cómoda cerrar los ojos, hacer tres respiraciones lentas y profundas; luego respirar con naturalidad. Tomar conciencia del cuerpo recorriéndolo mentalmente de pies a cabeza. Repetir el ejercicio dos veces al día (por la mañana y por la noche.).

Son muchos los beneficios de incluir estos sencillos hábitos a nuestra rutina diaria. Anímate y comienza ahora mismo. ¿A que esperas?.

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